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miércoles, 2 de enero de 2008

Suicidio

Seguro que a todos se nos ha pasado alguna vez por la cabeza la idea de suicidarnos. Ya sea por unos motivos o por otros, debemos reconocer que aunque sólo haya durado una milésima de segundo, todos hemos tenido un momento de ofuscación en el que hemos querido acabar con todo. Pero, afortunadamente, son relativamente pocos los que de verdad llegan a hacerlo. También deben tenerse en cuenta las tentativas de suicidio, ya que la mayoría de ellas son expresión de las dificultades por las que atraviesa el sujeto y del agotamiento de sus recursos habituales. Pero es difícil valorar hasta qué punto un intento de suicidio supone un fallo en la letalidad del acto, es decir, cuando ha sido más bien un grito desesperado, que de no ser adecuadamente atendido puede llevar a otro más trágico aún.

El suicidio ha sido algo común en nuestra sociedad desde el principio de los tiempos; siempre ha habido gente que al no tener más ganas de vivir ha preferido quitarse de en medio, pero actualmente el número ha crecido de forma escalofriante , hasta el punto de figurar entre las diez primeras causas de mortalidad en casi todos los países del mundo. Además, presenta graves consecuencias psicológicas sobre los familiares de la víctima, en los profesionales de asistencia sanitaria y en su capacidad de respuesta ante dicha crisis. De entre los muertos por suicidio existe una mayor proporción de varones respecto a mujeres (3: l), de mayores de 45 años respecto a menores de esa edad, de no casados sobre los casados, y de rurales en comparación con los urbanos.

CONCEPTO DE SUICIDIO Lo primero que hay que hacer si se quiere hablar de suicidio es tener muy claro su concepto. A lo largo de la historia han aparecido numerosas definiciones sobre el tema: desde la que da cualquier diccionario (simplemente darse voluntariamente la muerte), a la que formulan expertos en el tema, como los siguientes: -Definición de DURKHEIM: Toda muerte que resulta mediata o inmediatamente, de un aspecto positivo o negativo, realizado por la víctima misma. -Definición de LEÓN GRINGBER: Acto constituido por la tendencia auto destructiva más extrema. El primero de ellos, Emile Durkheim, ha analizado el fenómeno del suicidio en profundidad y ha reflejado sus conclusiones en un libro con el mismo nombre: El suicidio. Esta obra, a pesar de que su lectura puede resultar un poco árida, es manual imprescindible a la hora de hablar del tema que estamos tratando. El segundo, León Gringberg (ex-presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina y ex-vicepresidente de la Asociación Psicoanalítica Internacional), habla del suicidio como consecuencia extrema de un estado depresivo y auto destructivo de la persona, como se puede apreciar en su estudio psicoanalítico llamado Culpa y depresión. LOS SUICIDAS: TIPOS Y CARACTERÍSTICAS Al igual que hemos hecho en el punto anterior, antes de hablar de los tipos y las características de los suicidas, vamos a dejar claro su concepto; podríamos decir que el suicidio es la acción de quitarse la vida de forma voluntaria, y un sujeto con ideación suicida sería aquel que de manera importante piense, desee o plantee cometer un suicidio. Estas personas tienen unas características comunes que conforman en conjunto una manera de pensar diferente, una lógica suicida. Pero antes de profundizar en ellas, vamos a hacer una pequeña clasificación de las personalidades suicidas; suelen ser de tres tipos: l) Suicidas LEVES 2) Suicidas MODERADOS 3) Suicidas SERIOS En los primeros se han encontrado una serie de manipulaciones e intentos de manejar a las personas de su ambiente cercano. Como contraste, en los suicidas serios, encontramos desesperanza, confusión y un sufrimiento terrible. Por ello, en los leves se podría decir que no hay una verdadera intención suicida, y que lo único que se quiere es atraer la atención de los demás. De ahí que la mayoría de sus intentos de quitarse la vida desemboquen en fracaso. En cuanto a las características que mencionábamos al principio, hay que destacar una nota común en estas personas: todas se encuentran bajo la urgente presión de acabar con la vivencia insoportable del dolor psicológico que sienten, casi siempre debido a la frustración de alguna de sus necesidades psicológicas. Tal angustia se acompaña, además, de sentimientos negativos, como la desesperanza, la impotencia y el desamparo. Pero como característica fundamental de la situación suicida destaca fundamentalmente la crisis, es decir, que la persona suicida es la que se encuentra generalmente en medio de una crisis. Esta situación les hace pensar que las cosas no pueden durar indefinidamente y que, por tanto, algo debe ser cambiado. Otra característica del suicidio es la ambivalencia expresada a través de sentimientos de querer morir y también de querer vivir, y ambos ocurren al mismo tiempo. Por ejemplo, puede tomar una dosis letal de barbitúricos e, inmediatamente después, llamar para pedir ayuda. Ese factor de ambivalencia hace que la prevención del suicidio sea posible. El problema de la comunicación también es considerado como característica esencial de este tipo de personas; el suicida decide a veces esta salida cuando no se siente capacitada para enfrentarse un problema y siente que los demás no perciben su real necesidad de ayuda. el mensaje viene enmascarado y hay que tratar de descifrar su verdadero contenido de comunicación. Ningún acto suicida es repentino o impulsivo. La mayoría de las veces, ese plan ha sido desarrollado gradualmente y calculado en la fantasía de la persona con todos los detalles. Durante crisis dolorosas, el pensamiento suicida produce un alivio de tensión. El plan suicida comienza a formarse, se cristaliza, se refuerza y se mejora con repeticiones en la fantasía. Entre estas fantasías inconscientes del suicida que contribuyen a realizar el acto destacan: a) Un deseo de escapar o de dormir: se busca la muerte como si fuera un sueño. b) Un sentimiento de culpa que desencadena una necesidad de auto castigo. c) Un deseo hostil de venganza y de ejercer el control más allá de la muerte. d) Un deseo erótico de sometimiento masoquista apasionado que puede llevar a un sentimiento de éxtasis. e) Un deseo esperanzado de renacimiento y rehabilitación. TIPOS Y CARACTERÍSTICAS DE SUICIDIOS Las características del acto suicida también plantean diferencias. En los suicidios el escenario implica, la mayor parte de las veces, un método letal con una planificación muy meditada y basada en una causa precipitante personal, en medio de una ausencia de comunicación con el entorno y un aislamiento que lleva a la dificultad de un posible auxilio; sin embargo, en las tentativas predomina, por lo general, la existencia de un método letal poco, llevado a cabo con el entorno de allegados y escaso aislamiento de los demás, lo que suele hacer posible la intervención de otras personas tras el intento suicida. Algunos de los síntomas que puede sentir un suicida o se ver un suicida. Perder interés en las cosas que antes disfrutaba. Sentirse triste, decaído emocionalmente o cabizbajo.

Y se asocian los siguiente síntomas secundarios:

  • Sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo.
  • Sentir como que no vale nada o sentirse culpable.
  • Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.
  • Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.
  • Tener problemas para concentrarse, pensar, recordar, o tomar decisiones.
  • No poder dormir, o dormir demasiado.

Además se asocian otros síntomas de tipo físico o psicológico, como pueden ser:

  • Dolores de cabeza.
  • Dolores generales por todas las partes del cuerpo.
  • Problemas digestivos o gástricos.
  • Problemas sexuales.
  • Sentirse pesimista.
  • Sentirse ansioso o preocupado.
  • El Episodio Depresivo que puede desembocar muchas veces en el suicidio que lo que nos importa abarca 5 o más de los siguientes síntomas:
  • Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día.
  • Disminución importante del interés o de la capacidad para el placer (disfrutar la vida) en todas o casi todas las actividades.
  • Pérdida importante de peso (sin haber realizado dieta) o aumento significativo de peso, o disminución o aumento del apetito casi cada día.
  • Insomnio o hipersomnia (sueño durante el día).
  • Agitación o retardación psicomotora.
  • Fatiga o pérdida de la energía.
  • Sentimientos de inutilidad o de culpa excesivos o inapropiados.
  • Disminución de la autoestima y de la confianza en sí mismo.
  • Disminución de la capacidad para pensar, tomar decisiones o concentrarse.
  • Visión pesimista, poco promisoria o "negra" del futuro.

Pensamientos recurrentes de muerte, ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa de suicidio o un plan específico para suicidarse - Aislamiento social - Sin tentativas anteriores - Enfermedad somática y antecedentes familiares

- Acto suicida muy preparado - Método irreversible

Por otro lado, al igual que hay diferentes características, también hay diferentes tipos de suicidio: l) Suicidio EGOÍSTA: Es el que resulta de la alienación del individuo respecto del medio social. Es un tipo muy común en lugares donde factores culturales como los encarnados en el protestantismo subrayan el individualismo y el esfuerzo concentrado en el yo. El principal síntoma de este tipo de suicidio es la apatía, que viene dada por una melancolía perezosa y una gran dosis de sangre fría. Además se observa que se da más entre fieles del protestantismo que de otro tipo de religiones (católicos, judíos,etc.); esta inclinación debe estar en relación con el espíritu del libre examen que anima esta religión, ya que al haber menos prácticas y credos comunes, hace a los hombres plantearse muchos temas individualmente. 2) Suicidio ALTRUISTA: Este tipo suele aparecer en sociedades rígidamente estructuradas que interponen un código de deber en sentido grupal al individuo, y hacen del sacrificio por el grupo una exigencia moral. Un ejemplo de este tipo de suicidio es el que cometían los pilotos japoneses (kamicaces) durante la Segunda Guerra Mundial.

Dentro de él se pueden encontrar otros tres tipos de suicidio: a) Suicidio altruista obligatorio: llevado a cabo con estricto deber. b) Suicidio altruista facultativo: como el anterior, pero es menos exigido por la sociedad. Es difícil saber donde empieza uno y donde acaba el otro.

c) Suicidio altruista agudo: impersonalidad llevada al máximo. Entrevé perspectivas más allá de esta vida, la cual aparece como un obstáculo. Su modelo perfecto es el suicido místico. 3) Suicidio ANÓMICO: Este se da cuando un fallo de los valores sociales lleva a una desorientación individual y a un sentimiento de falta de sentido de la vida. Puede darse como resultado de factores como una guerra, una crisis económica o una rápida movilidad social.

CAUSAS DEL SUICIDIO Hay muchísimas causas que pueden llevar a una persona a poner en práctica el acto del suicidio, aunque, a veces, ni siquiera se pueden determinar cuales son; a pesar de ello, aquí tenemos las que se consideran las más importantes: - Pérdida de empleo, reveses de fortuna y miseria - Desgracias de familia - Amor contrariado y celos - Alcoholismo, homosexualidad y adicción a las drogas - Suicidio en autores de crímenes o delitos - Sufrimientos físicos - Enfermedades mentales - Disgusto de la vida En relación con los síntomas de cualquiera de los factores anteriormente nombrados, los más comunes son los siguientes: l) Depresión: Los estados de depresión severa pueden estar acompañados por trastornos de sueño, pérdida de apetito y de peso, desinterés por lo social, apatía, desesperanza y desamparo. 2) Psicosis: Los estados psicóticos pueden estar caracterizados por delirios, alucinaciones, pérdida de contacto y desorientación, ansiedad, culpa y hostilidad. 3) Angustia: La persona siente que no puede tolerar la presión de sus sentimientos de tensión (depresión agitada). Tal angustia se acompaña, además, de sentimientos negativos, como la desesperanza, la impotencia y el desamparo. ASPECTOS INFLUYENTES EN EL SUICIDIO Las investigaciones acerca del suicidio han intentado generalizar y se han buscado aspectos que influyan sobre la persona que tome la determinación de quitarse la vida. Entre estos aspectos destacan: l) LA LOCURA: La enajenación mental a menudo es considerada factor influyente en el suicidio, de ahí que JOUSSET Y MOREAU DE TOURS realizan la siguiente clasificación de suicidios cometidos por locos: a) Suicidio maniático: consecuencia de alucinaciones o concepciones delirantes. El enfermo trata de escapar de un peligro o vergüenza imaginarios u obedecer una orden misteriosa.

b) Suicidio melancólico: estado general de extrema depresión que hace que el suicida no aprecie los vínculos que tiene con las personas y cosas que le rodean; lo ve todo negro. A menudo, en esta disposición general vienen a incrustarse alucinaciones o ideas delirantes que conducen directamente al suicidio. Preparan con calma sus medios de ejecución y despliegan una perseverancia y astucia, a veces, increíbles.

c) Suicidio obsesivo: el suicidio no se causa por motivo real o imaginario., sino por la idea fija de la muerte. El enfermo está obsesionado con el deseo de matarse, aunque sepa que no tiene ningún motivo para hacerlo. A este tipo de suicidio también se le ha llamado ansioso, ya que al intentar resistirse a ese deseo de quitarse la vida está triste, deprimido y siente una ansiedad que aumenta con los días.

d) Suicidio impulsivo o automático: resulta de una impulsión brusca e inmediatamente irresistible; sin ninguna razón que lo justifique, en un abrir y cerrar de ojos, surge la idea y suscita el acto o, al menos, un comienzo de su ejecución. De estos cuatro tipos de suicidio por locura, el melancólico es el que más notas en común tiene con el de los hombres sanos de espíritu, ya que cuando un hombre se mata suele haber en él sentimientos de abatimiento o depresión; pero entre ellos siempre hay una diferencia esencial: que el estado del sano y el acto que resulta tiene siempre una causa objetiva, mientras que en el segundo carecen de toda relación con circunstancias exteriores. 2) LA RAZA: Ante todo, lo primero que debemos saber es que es una raza . Se han dado muchas definiciones de ella, pero lo mejor es definirla por sus atributos inmediatos tal como el observador puede directamente definirla y apreciar toda cuestión de origen. Entonces sólo quedan dos características que la singularicen: - Se trata de un grupo de individuos que presentan semejanzas, entre los que también hay miembros de una misma confesión o profesión. -Estas semejanzas son hereditarias. Pero a pesar de esto, se puede considerar que la raza no influye para nada en el suicidio. Por ejemplo, en el caso de los alemanes, no basta con probar que la tendencia que la tendencia al suicidio sea general ahí, pues esta generalidad pudiera ser debida a la naturaleza propia de la civilización del país, Habría que demostrar que dicha tendencia está ligada a un estado hereditario del organismo alemán, que es un rasgo permanente y que subsiste aún cuando el medio social cambie; pero esto no sucede ya que, por ejemplo, en Austria, donde se han mezclado los alemanes no hay el menor rasgo de influencia alemana en esa tendencia al suicidio. 3) EL SEXO: En razón del sexo, el suicidio suele ser más común en hombres que en mujeres en una proporción de 3 a 1, aunque últimamente se ha reducido. Significativamente, el número de intentos de suicidio en mujeres es mayo que en hombres y la proporción de 3 a 1. En las personas casadas baja el índice, especialmente en aquellos que tienen niños. Es decir, que la incidencia aumenta entre los divorciados, solteros o viudos. Esta inmunidad que gozan los casados sólo puede atribuirse a una de las dos causas siguientes: a) Influencia del medio doméstico, entonces será la familia la que, por su acción, neutralizaría la tendencia al suicidio o le impediría hacer su explosión. b) La llamada selección matrimonial; el matrimonio opera mecánicamente en el conjunto de la población una especie de selección. No se casa el que quiere, ya que hay pocas probabilidades de lograr fundar una familia cuando no se reúne las determinadas cualidades de salud, fortuna y moralidad. Pero en realidad, esta causa no tiene mucho fundamento, ya que se ha comprobado que la gente sin fortuna y sin posición sigue casándose y pueden llegar a tener más hijos que las clases acomodadas.

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