Notas!

lunes, 26 de mayo de 2008

Triste Alma Mia.

Madre cuantas veces me tomaste entre tus brazos, me acogiste con cariño, hoy madre he crecido, ya no siento tu cariño, te siento lejana y fría, mi alma esta aquejumbrada ¿es qué acaso te he dañado sin darme cuenta? ¿Es qué acaso algo en mi no te ha gustado? busco una respuesta dentro de mi ser y no la encuentro.

Te miro desde lejos y quisiera hablarte más no puedo, porque un nudo en mi garganta me lo impide y no puedo hablarte, solo mirarte, sonreír y esconder lo que siento dentro de mí.

Mis ojos observan el amor que profesas por mis hermanos, la dulzura con que les tratas, siempre pendiente, siempre alerta a cualquier tropiezo que la vida les depara, para tenderles tu mano abierta y para mi esta cerrada .

No son celos, ni quimeras, sino más bien… Dolor infame apesadumbra mi alma, y la cubre de noche oscura, sin salida, ni luz que la ilumine.

Corazón triste lleno de dolor infame que atormentas mi cansada alma. Madre cada día la vida se me escapa, quisiera partir tranquila y sin pena, pero te siento tan distante, tan lejana, para mí, y tan cercana para los demás.

Más ya no importa madre querida, mi corazón se ha cerrado al dolor y solo ha quedado el consuelo de pensar que una vez fui tu niña adorada.

Hace frío, es ya tarde cuando escribo mis pensamientos más profundos, de mi alma atormentada. Mis ojos ya no lloran, mi pecho suspira, mi mente se torna fría para esconder muy dentro del alma, el dolor de no saberse amada, por quien te dio la vida.

Hoy en este día tan especial el de las madres, levantaré mi rostro a la vida, y dejaré que el viento susurre en mi rostro, entre a mis pulmones y los llene de vitalidad, dulzura y al salir se lleve la tristeza de mi alma y regrese la alegría...

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